PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Cómo pedir un aumento
Trabajo

Cómo pedir un aumento

Recibir un incremento salarial no es cuestión...
PUBLICIDAD

Recibir un incremento salarial no es cuestión de azar. Son muy pocas las empresas que deciden pagarle más dinero a sus empleados de manera espontánea, así que cuando deseas obtener un aumento casi siempre tienes que pedirlo tú misma y convencer a tus superiores de que en verdad lo mereces.

Alfredo Garay, un tahúr de los Recursos Humanos, nos explica las reglas y nos dice lo que sí y lo que no hay que hacer a la hora de pedir un aumento. Sigue las estrategias del experto y ármate con tus cartas más fuertes para ganar la partida.

DO’S

PUBLICIDAD

Enumera los logros, son el argumento más contundente que puedes usar al pedir un aumento; difícilmente podrán negártelo si tus resultados son extraordinarios y muestran que eres un elemento clave en la labor que realizas.
1. Prueba tu valor como empleada cuantitativamente.
Las cifras no pueden rebatirse y son muy impactantes. Si enumeras el dinero que has ahorrado a la compañía, la proporción en que has incrementado las ganancias o cuánto tiempo has reducido en los procesos que realizas, dejarás muy claro que mereces un ajuste salarial. El día que te reúnas con tu jefe, preséntale un documento en el que expongas la mayor cantidad de evidencias de que has cubierto y sobrepasado los objetivos de tu cargo. Cuida que la información esté bien estructurada y respáldala con cifras, estadísticas, gráficas y lo que sea necesario.

2. Demuestra que estás realizando una labor sobresaliente.
Supongamos que trabajas en una empresa que se dedica a organizar convenciones; si tu responsabilidad fuera vender boletos para asistir, bastaría con contabilizar el dinero que ingresó por venta de entradas para saber si cumpliste con tus objetivos o no; en cambio, si fuiste la persona encargada de la logística y coordinaste el servicio de alimentos, el hospedaje y las actividades recreativas, deberás tener métodos cualitativos para recabar evidencias de que tu trabajo fue un éxito, tales como encuestas de satisfacción hechas a los asistentes.

3. Negocia.
Este consejo tiene que ver con la importancia de saber negociar con tu jefe y no cerrarte a las alternativas que pueda ofrecerte cuando estén platicando. Debes mostrarte segura de lo que quieres y a la vez ser flexible en tus expectativas. Tal vez, tu superior no acceda a darte un aumento por el gran desempeño que tuviste en el último semestre del 2017, porque sabe que el ritmo de trabajo que tendrás este año será mucho más tranquilo; pero podría ofrecerte un bono por tus buenos resultados del periodo anterior. Lo esencial en este caso es que mantengas una mente abierta y no pienses que si no obtuviste exactamente lo que querías fracasaste en tu cometido.

4. Abre posibilidades.
Otra posibilidad es que tu jefe considere que aunque tu trabajo ha sido bueno no supera las expectativas de tu puesto y no hay razón para pagarte más. En esta circunstancia debes mantener la calma, no enojarte y preguntarle tranquilamente cuáles son los resultados que tendrías que reportar para ser merecedora del aumento que pides. Una vez que te explique lo que a su criterio sería un desempeño extraordinario, propónle platicar dentro de seis meses para evaluar si alcanzaste ese nivel en tu trabajo. Si después de ese tiempo cumpliste con los requisitos que te marcó, no tendrá argumentos válidos para negarte un ajuste salarial.

DON’TS

Cuando estés sentada frente a tu jefe para negociar un ajuste salarial, evita usar estos argumentos; no te harán ganar.
1. “Es que trabajo mucho”.
El hecho de que te esfuerces en lo que haces es lo mínimo que la empresa espera de ti. Si no puedes medir el valor de tu dedicación en resultados específicos, seguramente tu petición recibirá una negativa. Podrías replantear este argumento diciendo algo como: “La labor que realizo equivale a la de dos personas, por eso me quedo hasta tarde todos los días. Gracias a las horas adicionales que dedico al trabajo, mi área ha rebasado sus objetivos para este trimestre de la siguiente forma…”.

2. No amenaces
Retar con que te irás de la empresa si no te mejoran el sueldo, además de ser arriesgado, te da una mala imagen. Hay personas que llegan con su jefe en un momento de mucha carga laboral para mostrarle una carta formal de la competencia en la que les están ofreciendo trabajo; en ese momento, hacen que su superior se vea obligado a conceder el aumento contra su voluntad, pero a pesar del logro inmediato, a los ojos de la empresa esos empleados se convierten en elementos desleales y poco confiables. La percepción negativa que generan puede dañar sus oportunidades profesionales en el futuro.

3. Tu antigüedad no es argumento
El tiempo que llevas trabajando en una empresa no es una razón que determine si mereces un aumento o no; un empleado puede obtener resultados sorprendentes en poco tiempo o logros mediocres durante varios años.

Por Guadalupe Flores. Es periodista especializada en liderazgo, negocios y empresas.
Fuente: Alfredo Garay, consultor en Recursos Humanos y Directivo de Soluciones, Desarrollo y Formación, S.C. www.sdf.com.mx

PUBLICIDAD
Esrito por:
Daniela España