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Guía del rostro tonificado
Belleza

Guía del rostro tonificado

Los tratamientos para prevenir y revertir los...
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Los tratamientos para prevenir y revertir los efectos de la gravedad que nos llegan a partir de los 30.

Lifting, esa palabra mágica que nos hace sentir que trabajamos algo para recuperar los años perdidos, no cabe en una sola solución sino varias. Conforme nuestra piel va madurando, el tratamiento para ti irá cambiando si lo que quieres es echar mano a tu óvalo facial.

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—Para los 30: prevenir y atacar

Cremas de lifting

Toda marca de belleza que se respete cuenta con una crema suave de lifting facial. La promesa es ideal, pero tienes que saber que la profundidad a la que llegan a penetrar es alrededor de dos milímetros, por lo que es algo complementario. Eso sí, efectivamente te darán un aspecto juvenil, mantendrán los poros más cerrados y ayudarán a unificar el tono de tu piel.

Los dermatólogos aconsejan utilizar este tipo de productos, y cremas antiage en general, a partir de los 30 años, que es cuando comienza a reducirse nuestra producción de colágeno. Es válido, aunque no vital, usarlas para tratar problemas específicos, como falta de hidratación o despigmentaciones.

Crema con reveratrol de CAUDALIE

Crema de día con ceramidas de ELIZABETH ARDEN

 

Radiofrecuencia

Funciona con un calentamiento en bloques, con una temperatura que alcanza hasta los 52°C. El efecto cálido ayuda a renovar nuestras propias fuentes de colágeno, al elevar la temperatura de los fibroblastos, células encargadas de su fabricación. Además permite disminuir los líquidos y toxinas en el que se encuentran saturados los adipositos del tejido —principal razón de la formación de la celulitis—. Este tratamiento no daña la capa externa de la piel y es ideal para personas que presentan una flacidez ligera en el rostro. Puede combinarse con otras técnicas, como luz pulsada intensa, botox, rellenos, entre otros, para conseguir un rejuvenecimiento facial integral.

Ultrasonido focalizado

Estimula la energía y las fibras de las capas más profundas, donde están las células que crean colágeno para producir un estiramiento y, luego, un levantamiento para reposicionar los tejidos. Este ultrasonido quema la piel de manera controlada, de 56 a 60 °C, para formar pequeñas heridas internas que el organismo detecta y repara. De esta manera se crean fibras nuevas de colágeno, logrando un efecto de lifting ideal. Sus resultados son progresivos y se trata un procedimiento no invasivo. La edad recomendada para realizar este tipo de lifting es a partir de los 35 años.

Vía onsalus.com

 

—40 en adelante: pieles maduras

Láser

Es un lifting facial sin cirugía que sana la superficie cutánea y mejora la calidad de la piel, además de aportar mayor uniformidad al color de la tez y cerrar los poros. Se realiza una quemadura —no te asustes, es superficial y controlada— que tiene como resultado el estiramiento cutáneo. Ojo: la penetración de éste es corta y no tiene la profundidad necesaria para dar un efecto lifting completo. Debido a los importantes resultados de este tipo de tratamiento, se recomienda su aplicación exclusivamente en pieles de edades maduras.

Cirugía plástica

Se remueve la piel “sobrante”, se hace un reacomodo y se acorta o disminuye el tamaño del músculo. Hay algo que debes saber, y es que las cirugías no son permanentes, para mantener los resultados se utilizan tratamientos complementarios. Entre las técnicas más nuevas de la cirugía están los hilos intradérmicos, que consiguen tensar el óvalo facial, borrar las arrugas y la flacidez. El promedio de clientes de este tipo de tratamientos es de 60 años en adelante, aunque las estadísticas comienzan a moverse a un nuevo público a partir de los 40 años.

Vía Allure

 

 

 

Imagen de portada: SHUTTERSTOCK

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Esrito por:
Carolina Haaz